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La población isleña
nativa es bilingüe de pascuense y castellano.
El pascuense es la lengua normal de la vida intrafamiliar
y, en general, de las interacciones cara a cara entre
isleños. El castellano es la lengua de las
interacciones con los continentales y de las situaciones
producidas por el contacto con la cultura europeo-occidental,
incluido el contacto epistolar entre isleños
(Gómez Macker 1982: 95).
Dadas estas condiciones, el comportamiento bilingüe
aparece mayormente en la población adulta.
Los niños en edad preescolar y los ancianos
tienden al monolingüismo en pascuense, ya que
su dominio interaccional suele estar limitado a la
familia y a pequeños grupos de panes. El niño
todavía no se ha incorporado al contacto y
el anciano ya se ha retirado de él.
Para los niños, la adquisición masiva
del castellano empieza en la primera institución
de contacto con la sociedad hispánica: la escuela,
que es el factor más eficiente en la adquisición
de la lengua y la cultura hispánicas. En términos
de la inmersión escolar, el niño aprende
el castellano, aun cuando la escuela, por su diseño
mismo, no incluye la enseñanza formal y sistemática
del castellano como segunda lengua. Gómez Macker
dice al respecto que en la escuela el aprendizaje
del castellano ... se ha visto tradicionalmente
entorpecido pon múltiples circunstancias...
entre las cuales destaca el que se utilice ...en
la enseñanza del castellano, las mismas metodologías
y los mismos textos elaborados para hispanohablantes
monolingües; para concluir evaluando el
proceso completo de enseñanza del castellano
como ...asistemático, inadecuado y, a
menudo, contraproducente a juzgar por los resultados
deficientes. (Gómez Macker 1982: 98).
La severidad de la crítica de Gómez
Macker está objetivamente motivada por el desempeño,
en general pobre, de los pascuenses en castellano.
En efecto, la población nativa isleña
sabe sólo el castellano mínimo suficiente
para manejar interacciones elementales con los hispanohablantes.
Las interacciones que requieren el uso del castellano
cultivado e intelectualizado, tanto oral como escrito,
caen completamente fuera de la competencia lingüística
de los nativos. Gómez Macker considera que
ésta . . .podría ser una de las
principales causas si no la principal
del constante fracaso escolar de la población
estudiantil isleña que año tras año
viaja al continente para continuar sus estudios. Su
deficiente dominio del castellano les [sicl impide
competir exitosamente con otros alumnos chilenos
(1982: 98).
En un pasaje, Gómez Macker afirma que
"la lengua castellana al alcance de los isleños
es ya una de las variedades más dialectalizadas
del castellano hablado en el país" (1982:
96), lo cual sugiere que el castellano hablado por
los pascuenses presenta masivamente rasgos fonológicos,
gramaticales y léxicos típicos, divergentes
del castellano estándar chileno, algunos atribuibles
a interferencia de las pautas fonológicas,
gramaticales y léxicas de la lengua pascuense,
y otros atribuirse a internalización deficiente
de las pautas del castellano. Gómez Macker
no hace esta última distinción, sino
que vincula directamente todos los rasgos del castellano
isleño a influencia de la lengua pascuense:
"El español isleño corresponde
a una variedad dialectal con fuerte influencia de
la lengua rapa nui". (1986: 60, lo destacado
es mío). Aduce ejemplos, entre los que se encuentran
algunos que efectivamente pueden atnibuirse a interferencia
del pascuense, como inseguridad en la realización
de fonemas del castellano inexistentes en lengua rapanui,
tales como /~/, /g/, /1/, /i/, /s/ y otros que
pueden atribuirse a limitaciones en el modelo castellano
aprendido, como ".. .utilización de léxico
rudimentario cotidiano... predominio de formas orales
coloquiales".
Aun cuando el castellano isleño está
siendo investigado desde 1973 por Gómez Macker
(1982: 97-98), no han aparecido trabajos descriptivos
que entreguen información factual sobre el
dialecto. La única referencia con-creta es
el siguiente párrafo (parcialmente citado más
arriba) de Gómez Macken:
[el castellano pascuense presenta inseguridad en la
realización de fonemas inexistentes en lengua
napa nui, tales como /g/, /1/, /r/, /s/; tendencia
a agregar vocales en silaba final abierta; eliminación
de grupos consonánticos; destrucción
del diptongo; introducción de préstamos
léxicos rapa nui; utilización de léxico
rudimentario cotidiano; alteración del orden
estructural de la oración; inseguridad en el
uso de las concordancias; predominio de formas orales
coloquiales. (1986: 60).
Desde 1976 el Ministerio de Educación
ha puesto en marcha un Nuevo Plan Educacional Experimental
y Laboral para la Isla de Pascua, en el cual
se contempla, por primera vez, la enseñanza
oficial de la lengua pascuense en la Escuela de la
Isla (Gómez Macker 1982: 96), como una
asignatura del plan de estudios en los primeros seis
años de la educación básica,
con cuatro o cinco horas semanales (y. Gómez
Macken 1986: 58).
La enseñanza oficial del pascuense en la escuela
isleña está inserta en el contexto de
un proyecto global de cultivo de la lengua pascuense,
el que también incluye alfabetización
vernacular de isleños adultos y la formación
de escritores nativos.
El programa está siendo implementado por personal
del Instituto Lingüístico de Verano en
convenio con la Universidad Católica de Valparaíso.
Inicialmente, Roberto Weber y Nancy lhiesen de Weber
prepararon un sistema ortográfico alfabético
adecuado a la expresión escrita del pascuense
(Weber y Thiesen 1985), y han dirigido la preparación
de material didáctico para la enseñanza
del vernáculo en la Escuela de Isla de Pascua
(y. Gómez Macker 1982: 96) y dos Talleres de
Escritores Rapa Nui, uno en 1984 y otro en 1985. Los
textos producidos en el Taller de 1984 fueron reunidos
posteriormente en un volumen publicado por la Intendencia
de la V Región (1986) y vienen presentados
en pascuense y castellano. Algunos son de orientación
folclórica (relatos, leyendas), y otros se
vinculan con la experiencia individual del escritor
(poemas, anécdotas)
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